Uno de los prodigios de la naturaleza, es la diferencia del ser humano, el cuerpo se desplaza por el mundo con su propia evidencia, sus señas particulares: espalda, manos, marcas, rodillas, lunares, poros, muslos, peso, pies, contundencia, fuerza, cabello, color, pechos, volumen, altura, fragilidad. Universal y a la vez individual, cada quien tiene su envoltura, su piel: su desnudo.
